
Irán cuenta con 22 millones de usuarios de internet y con 65.000 blogueros que analizan y critican la situación del país día a día.
Pero ahora, el que para muchos es considerado el bloguero más influyente del país, apodado como Hoder, podría acabar en la horca.
El fiscal de Teherán presentó esta semana una petición para que a Hoder se le aplique la pena de muerte. Se le acusa de "crear propaganda en contra del gobierno islámico, insultar a la santidad religiosa y crear propaganda para grupos antirrevolucionarios".
El bloguero iraní que se enfrenta a la horca
El caso de Hoder no es el primero ni el último en que un régimen o gobierno intenta silenciar a una voz en la red.
Las autoridades justifican su intervención ya que consideran que internet puede ser usado por grupos radicales o extremistas, dando como ejemplo los casos de pedofilia y simpatizantes del nazismo.
Usted, ¿Qué opina?
¿Son validas todas las opiniones en Internet?
¿Debería haber más regulaciones en la red para controlar lo que se pueda publicar?
¿Debe la libertad de expresión conocer un límite en el ciberespacio?